Todos queremos más clientes. Nadie quiere dramas. Y sin embargo, la mayoría de las veces esos dos vienen juntos: más clientes = más correos, más confusiones, más retrasos.
La diferencia entre una relación fluida y un desastre está en una figura clave: el account manager.
El verdadero rol de un account manager
Un AM no solo “lleva la cuenta”. Es la persona que traduce entre cliente y equipo:
- Filtra información.
- Ordena prioridades.
- Defiende a ambos lados.
Sin un AM, los proyectos se vuelven un teléfono descompuesto; con uno, el cliente siente claridad y el equipo respira.
Esto conecta con lo que explicamos en el blog sobre comunicación estratégica en video: la claridad del mensaje es lo que asegura que todos estén en la misma página.
5 cosas que hace un account manager pro
- Anticipa problemas
No espera a que explote el correo con “URGENTE”. Se adelanta y previene.
- Gestiona expectativas
Si algo tarda 3 semanas, lo dice. Y el cliente lo agradece.
- Educa al cliente
Explica por qué algo lleva tiempo o por qué cierta estrategia es más efectiva (igual que lo hacemos en data driven marketing, donde mostramos el valor de los datos para tomar decisiones claras).
- Defiende al equipo
Evita el famoso “hazme un cambiecito rápido” cada dos horas.
- Mide resultados
No se queda en “entregamos”. Traduce entregables en impacto real.
Más clientes, menos dramas
¿Cómo consigue un AM que tengas más clientes?
- Porque los clientes felices recomiendan.
- Porque un proceso ordenado renueva contratos.
- Porque al reducir fricciones, los proyectos escalan con facilidad.
Un AM es más socio de crecimiento que administrador de tareas.
Caso rápido
Un proyecto estaba a punto de caerse por retrasos y confusión. Entra un AM, arma juntas semanales, ordena entregas, ajusta expectativas. El cliente pasa de frustrado a satisfecho… y recomienda a otro contacto.
Esa es la diferencia entre sobrevivir y crecer.
¿Y si no tienes un AM?
Sin AM:
- Clientes confundidos.
- Equipos reventados con correos y tareas confusas.
- Proyectos buenos percibidos como caóticos.
Con AM:
- Experiencia clara.
- Problemas manejables.
- Clientes que confían en quedarse.
Lo mismo pasa con el marketing digital: no se trata solo de tener herramientas, sino de tener a alguien que lo maneje bien. En el blog sobre contratar una agencia en Latam ya hablamos de la importancia de elegir un socio que entienda tu negocio.
¿Quieres un AM pro?
En WRU no se trata solo de gestionar cuentas, sino de crear relaciones que generan negocio.
Por eso nuestros procesos están diseñados con áreas como business strategy y social strategy que se integran al trabajo diario del account manager.
Además, compartimos ideas en el podcast oficial de WRU para que veas cómo llevamos este mismo enfoque al mundo real.
En pocas palabras
Más clientes no deberían significar más dramas. La clave está en contar con procesos claros y personas que los sostengan.
Un account manager pro:
- Escucha, filtra y ordena.
- Defiende al cliente y al equipo.
- Hace que los clientes quieran quedarse y recomendar.
¿Quieres más clientes y cero dramas? Escríbenos por WhatsApp o contáctanos desde nuestra página oficial. En WRU tenemos account managers que hacen que todo fluya.

